La integración de datos de salud en plataformas de IA de consumo está creciendo rápidamente.
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A principios de esta semana, OpenAI lanzó la plataforma Health en ChatGPT para usuarios estadounidenses. Las personas siempre pueden utilizar GPT para preguntar sobre una afección médica, comprender posibles síntomas o recopilar otra información general sobre la salud o el tratamiento. Sin embargo, la nueva característica va un paso más allá: la plataforma permite a los usuarios conectar registros médicos compatibles con otros repositorios externos, como Apple Health, para que ChatGPT pueda comprender el contexto específico del paciente, su historial médico y detalles sobre los resultados de las pruebas y los datos de salud para brindar mejores respuestas. Este servicio contextualizado y personalizado es lo que la compañía viene impulsando desde sus inicios y hoy trabaja para conseguirlo en el ámbito sanitario.
La empresa afirma que casi 300 millones de usuarios recurren al servicio cada semana con preguntas relacionadas con la salud. Sin embargo, esta nueva característica permitirá a los usuarios obtener respuestas más detalladas basadas en sus respectivos resultados de laboratorio y pruebas de diagnóstico.
¿Por qué es esto importante?
Porque parece informativo sobre hacia dónde se dirige el futuro de la prestación de servicios de salud. Para muchas personas, la IA se ha convertido en un elemento básico del hogar para responder preguntas sobre temas complejos. Estos dispositivos se han vuelto más inteligentes y se integran perfectamente en todo el servicio. Por ejemplo, los usuarios ahora pueden utilizar la IA para redactar textos y correos electrónicos, o incluso manejar otras formas complejas de correspondencia. Incluso cuando se trata de servicios profesionales, la IA se puede utilizar para proporcionar conocimientos de primera mano o completar tareas rutinarias. La capacidad de integrar ahora la IA en otros programas y conjuntos de datos de seguimiento de la salud, como Apple Health, allanará el camino para que los usuarios busquen consejos más profundos y más adaptados a sus necesidades.
No hace falta decir que este trabajo no puede utilizarse para reemplazar el criterio de un profesional médico. Después de todo, la prestación de atención sanitaria no es tan algorítmica como la gente podría pensar. Si se basara exclusivamente en reglas, entonces el acceso a la atención médica podría haberse resuelto hace décadas, incluso sin las capacidades avanzadas de la IA. Un desafío sanitario clave es el enfoque humanista que a menudo se necesita. Los médicos hacen más que simplemente aplicar reglas y algoritmos a un conjunto de síntomas; tienen en cuenta los aspectos sociales y psicológicos del paciente. Este enfoque humanista es a menudo lo que ayuda a establecer modalidades de tratamiento prácticas y sostenibles, en lugar de depender de respuestas que pueden simplemente leerse en libros de texto y no implementarse. Esta es a menudo la razón por la que la atención sanitaria se considera un arte, no sólo una ciencia.
La hiperpersonalización de la IA en el ámbito de la atención sanitaria definitivamente ayudará a millones de personas a obtener un mejor acceso a la alfabetización sanitaria y al conocimiento general. Sin embargo, este conocimiento no es eficaz sin la prestación de la sabiduría sanitaria que a menudo requiere; por lo tanto, este servicio no puede reemplazar a los profesionales de la salud, sino que sólo puede aumentar sus servicios y capacidades.