Hace un mes, el Congreso aprobó un paquete de armas por valor de 14.000 millones de dólares para Taiwán con una rara unidad bipartidista. El presidente Trump debería firmarlo de inmediato. Los argumentos para hacerlo dependen de la credibilidad, la disuasión y la coherencia estratégica.
• credibilidad. La Ley de Relaciones con Taiwán compromete a Estados Unidos a ayudar a Taiwán a mantener una defensa creíble. Cuando el Congreso aprueba la venta y el presidente se sienta allí, tanto los aliados como los opositores se dan cuenta. La demora indicó que el compromiso de Estados Unidos podría negociarse con Beijing, debilitando la promesa de Washington de un acuerdo único. También perjudica nuestra credibilidad la lenta entrega de armas derivadas de acuerdos anteriores de venta de armas.
• Disuasión. Los planificadores militares de Taiwán han construido su estrategia de defensa en torno a las capacidades especiales de este paquete, incluidos misiles antibuque y municiones esenciales para la “estrategia del erizo” para montar una invasión muy costosa. Cada mes, la demora afecta la preparación de Taiwán a medida que la presión militar china alrededor de la isla continúa aumentando.
• Consistencia. Todas las administraciones recientes, incluida la primera Trump, han tratado las ventas de armas a Taiwán como algo rutinario y separado de la diplomacia china más amplia, precisamente para evitar darle a Beijing poder de veto sobre los compromisos de defensa de Estados Unidos. Tratar este paquete de mano como moneda de cambio en el comercio o la cumbre de la diplomacia rompe con ese precedente e invita a futuras presiones chinas sobre otras ventas.
Finalmente, el tiempo importa. Con las elecciones de 2028 en Taiwán a la vuelta de la esquina, el continuo apoyo estadounidense ha fortalecido las voces que favorecen la autodefensa antes que la aquiescencia a Beijing. Aprobar la venta ahora garantizaría que Taipei y la región respaldada por Estados Unidos permanezcan estables, independientemente de cambios más amplios en las relaciones entre Estados Unidos y China.
El acuerdo es importante para la seguridad de Taiwán y los intereses estratégicos más amplios de Estados Unidos.