Necesita construir una identidad de liderazgo duradera para que su sentido de sí mismo pueda durar más que un rol.
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Hay una pregunta que inquieta silenciosamente a muchas personas exitosas: ¿Quién soy yo si no hago esto? Después de una gran alteración en mi propia vida, tuve que afrontarla de frente. Los títulos, las victorias, la personalidad que he construido a lo largo de los años… nada vuelve a ser como antes. Lo que aprendí es que una identidad de liderazgo duradera no puede vincularse a un rol, porque los roles son temporales por diseño.
La trampa del título
La mayoría de nosotros absorbemos nuestra identidad de lo que hacemos. Con el paso de los años me he convertido en un estratega, un cerrador, que tiene todas las respuestas. El papel es útil y eficaz. Pero también son disfraces. El peligro no está en usarlos; está en olvídalo tú No ellos son.
Cuando tu sentido de identidad está ligado a un título, cada amenaza al título se convierte en una amenaza para ti. Te vuelve a la defensiva, reacio al riesgo y extrañamente frágil para quienes están a cargo. Una reorganización, un cliente perdido, un ascenso perdido empiezan a parecer existenciales porque, en algún nivel, lo son. No sólo tienes que defender tu trabajo, sino quién crees que es. Me he sentado frente a ejecutivos humildes y consumados que no podían asimilar un comentario duro porque las notas sobre su trabajo parecían un ataque a su identidad.
¿Qué queda cuando los roles desaparecen?
Cuando ya no pude confiar en mi antigua personalidad, tuve que encontrar lo que había debajo. Resulta ser un conjunto pequeño y obstinado de cosas que no dependen del título: cómo trato a las personas bajo presión, qué me niego a ceder, la calidad de la atención que presto a los problemas difíciles.
La forma consistente en demostrar, independientemente del puesto, es la identidad del verdadero liderazgo. Investigadores que estudian las transiciones profesionales encontrar eso reinvención exitosa Tiende a provenir de personas que consideran la identidad como algo que reelaboran activamente, no como algo que les asigna un empleador. Su préstamo sobre el título. Debes permanecer en la forma en que lideras.
Construyendo una identidad de liderazgo errante
Las ganancias son prácticamente mayores de lo que parecen. Cuando su identidad viaja con usted en lugar de permanecer dentro de su título, asume riesgos más inteligentes porque el fracaso deja de ser fatal para su sentido de identidad. Das comentarios honestos porque no estás ocupado manteniendo una personalidad. También se mantiene más firme en las negociaciones con salas de alto riesgo, porque no se prepara en secreto para defender su imagen. Y cuando un rol finalmente termina (como sucede con todo rol), no desapareces con él.
Este es un ejercicio sencillo. Describe quién eres como líder sin nombrar un trabajo, empresa o logro. Explique cómo opera y qué representa. Si tiene dificultades para llenar esa página, vale la pena saberlo ahora, mientras el título sigue siendo suyo. Es mejor realizar el trabajo de construir una identidad de liderazgo que vaya más allá de un rol antes de que lo necesite.