- Algunos estados podrían ver un aumento del 57% en el precio de las facturas de energía: Virginia y Texas fueron los más afectados
- La infraestructura digital podría representar una quinta parte de la demanda de energía para 2030
- Esta investigación indica una grave escasez de energía eólica y solar.
Una nueva investigación de Jeremiah X Johnson et al publicada en Environmental Research Letters revela que en algunos casos regionales extremos, los costos mayoristas de electricidad en algunos estados de EE. UU. podrían aumentar hasta un 57% para finales de la década.
La proyección se basa en tendencias históricas y escenarios de crecimiento y revela que Virginia y Texas podrían ser los más afectados debido a una combinación de intenso desarrollo de centros de datos y recursos limitados de energía renovable.
A nivel nacional, Estados Unidos podría enfrentar aumentos en los precios de la energía de entre 6% y 29%, afirma el documento, lo que marcaría un cambio no deseado con respecto a los precios estables de la energía que los ciudadanos han visto durante la última década o más.
Los centros de datos pueden aumentar las facturas de energía en un 57% en algunos estados, un 29% en EE. UU.
Si bien los centros de datos son en gran medida responsables del fuerte aumento de la demanda de energía, los autores del artículo critican la dependencia actual de Estados Unidos de la infraestructura heredada de combustibles fósiles, que puede ser vulnerable a costos variables.
Como lo demuestra el conflicto en curso en el Medio Oriente, los ciudadanos ya se enfrentan a precios más altos de la gasolina en el surtidor.
El estudio, que utilizó varios modelos y destacó su impacto en las fluctuaciones globales, reveló que las tecnologías digitales podrían contribuir hasta el 20% de la demanda energética de Estados Unidos para 2030.
El 90% de la energía del país provendrá del gas natural (64% al 76%) y del carbón (12% al 14%) para satisfacer las necesidades de infraestructura de los centros de datos, lo que pone de relieve la grave escasez y la insuficiente inversión en fuentes renovables como la solar, la eólica y el agua. Por el contrario, la energía eólica representa sólo del 7% al 12% y la solar del 5% al 12%.
Dejando de lado los costos, los investigadores advierten que el uso intensivo de combustibles fósiles podría aumentar las emisiones totales de CO2 del sector energético estadounidense en un 28%.
Es ampliamente aceptado que los centros de datos están mejor ubicados en ciertas regiones debido a factores ambientales y de infraestructura, como la disponibilidad de conexiones a la red y limitaciones de enfriamiento, pero los investigadores indican que distribuir los campus de manera uniforme en todo el país podría contribuir en gran medida a eliminar los aumentos de precios regionales, a costa de mayores emisiones totales.
“En conjunto, estos hallazgos señalan la importancia de marcos políticos sólidos y carteras de energía diversificadas para gestionar los riesgos del rápido crecimiento de la demanda”, concluye el documento.
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