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El presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio sugirieron el jueves que las tensas relaciones con Cuba no podrán mejorar a través de la diplomacia, comentando sobre la nación isleña mientras la administración Trump ha ejercido más presión económica y política sobre ella, ya que el liderazgo del país ha rechazado las acusaciones de que alberga a adversarios y terroristas extranjeros.
Rubio y Trump sugirieron que las relaciones con Cuba no mejorarían.
Foto de Brendan SMIALOWSKI/AFP vía Getty Images
Hechos clave
Rubio dijo a los periodistas el jueves que la preferencia de Trump es “siempre un acuerdo negociado pacífico”, pero señaló que “con Cuba, la probabilidad de que eso suceda, dado con quién estamos tratando ahora, no es alta”.
Rubio acusó a Cuba de obtener armas de Rusia y China, así como de suministrar agentes de esos dos países, diciendo que Cuba fue designada como Estado patrocinador del terrorismo que Trump traería de regreso en 2021.
El miércoles, Rubio lanzó un mensaje en video a Cuba ofreciendo al país 100 millones de dólares en alimentos y medicinas con la condición de que sean distribuidos por grupos de caridad, diciendo que la élite del país, no el embargo y el bloqueo económico de Estados Unidos, son los culpables de la crisis energética, alimentaria y de medicinas de Cuba.
Trump dijo en una aparición en la Oficina Oval el jueves: “Otros presidentes han buscado hacer algo durante 50, 60 años, y creo que seré yo quien lo haga”, con respecto a la acción en Cuba, y agregó que “le encantaría hacerlo”.
Cuando se le preguntó si el despliegue de un gran portaaviones estadounidense en el sur del Caribe tenía como objetivo intimidar al gobierno cubano, Trump respondió: “No, en absoluto”, diciendo que su prioridad era ayudar al pueblo cubano.
Crítico principal
El Ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, criticó a Rubio en el post X, acusándolo de mentir “para incitar a una agresión militar que incitará al derramamiento de sangre cubano y estadounidense”. Rodríguez desestimó las afirmaciones de que Cuba es una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos y dijo que la administración Trump “ha fomentado la desesperación de la población y el colapso económico al prohibir las importaciones de combustible y fortalecer el carácter extraterritorial del bloqueo”.
Tangente
Estados Unidos ha aumentado la presión política contra Cuba esta semana. La Corte Suprema falló a favor de una empresa portuaria estadounidense que buscaba una compensación por la supuesta incautación de algunas de sus propiedades portuarias en la década de 1960, cuando Fidel Castro estaba en el poder. El Departamento de Justicia también anunció el miércoles una acusación que incluye cargos de asesinato contra el expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años. Los cargos giran en torno a un incidente ocurrido en 1996 en el que el gobierno cubano derribó dos aviones civiles pertenecientes a un grupo de exiliados cubanos cuyo propósito era rescatar a refugiados en una balsa en las aguas entre Cuba y Florida. Dos aviones pertenecientes al grupo fueron derribados, matando a tres ciudadanos estadounidenses y a un titular de una tarjeta verde.
Antecedentes clave
Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han vuelto aún más tensas en los últimos meses a medida que Estados Unidos continúa con sus prolongados embargos económicos contra Cuba, además del endurecido bloqueo energético firmado por Trump en enero. El presidente dijo en una orden ejecutiva que Cuba representa una “amenaza extraordinaria y extraordinaria” y reiteró que el país proporciona un lugar para que operen grupos terroristas. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ha rechazado las afirmaciones de que el país alberga o apoya financieramente a grupos terroristas y dijo la semana pasada que Cuba estaba abierta a recibir ayuda de Estados Unidos. Trump había sugerido una “toma amistosa” de Cuba mientras navega por su crisis energética y dijo en marzo que tendría “el honor de tomar a Cuba… Aunque Trump no ha recomendado una invasión militar, Díaz-Canel ha sido cauteloso ante una, insistiendo en que se encontraría con una “resistencia insoportable” y que estaría “dispuesto a dar mi vida por la revolución.”
Lectura adicional
El director de la CIA, John Ratcliffe, visita Cuba, cuando el país se queda sin petróleo y Trump huye de la toma del poder (Forbes)