OpenAI y su CEO, Sam Altman, están siendo demandados por un pastor de Florida que acusa al chatbot de la compañía, ChatGPT, de darle “consejos médicos impersonales e inexactos” que “lo llevaron al borde de la muerte”. Según la demanda, el hombre de 55 años escuchó consejos de salud de ChatGPT, lo que, según él, le hizo retrasar la búsqueda de atención médica. ChatGPT supuestamente dijo que sus síntomas no parecían muy peligrosos, pero el dolor que sentía era en realidad el comienzo de una embolia pulmonar que casi le quita la vida. Eric Fish, socio de Hooper, Lundy & Bookman, se unió a “Forbes Newsroom” para analizar la demanda.
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