- Un dron Molnea impactó sin antena de control visible
- Dentro del dron recuperado solo se encontraron una cámara y una computadora
- Ucrania cree que la navegación y la localización de objetivos ahora pueden realizarse sin humanos
Un dron ruso Molnya golpeó recientemente una instalación ucraniana sin una antena de control visible, y el ataque pareció inusual a los observadores que seguían el diseño del arma.
El dron recuperado sólo tenía una cámara y una computadora a bordo, una configuración simplificada que sugiere un movimiento hacia una mayor autonomía en las secuencias de ataque.
El experto en tecnología de radio Serhii “Flash” Beskrestnov, asesor del Ministro de Defensa de Ucrania, dijo que el hallazgo apunta hacia la función de navegación y el trabajo sin operador humano.
Un patrón familiar de la plataforma V2U
La misma configuración a bordo solo había aparecido anteriormente en drones V2U, una plataforma rusa separada utilizada anteriormente en combate.
“El enemigo está utilizando la plataforma V2U para entrenar sus redes neuronales”, escribió Beskrestnov, identificando repetidamente un desarrollo preocupante en el hardware.
“El UAV sólo tenía una cámara y un ordenador. Aquí es donde va todo. La navegación, la localización de objetivos y el ataque serán totalmente autónomos”.
La Inteligencia de Defensa de Ucrania, a través de su portal Guerra y Sanciones, ya ha clasificado a V2U como una munición merodeadora habilitada por IA, aunque no hay confirmación independiente de otras fuentes.
Esta superposición plantea nuevas preguntas sobre si los procesadores comerciales, originalmente construidos para robótica civil, se están reutilizando en programas para lograr autonomía en el campo de batalla.
Se cree que el programa de drones de Rusia se basa en la plataforma Jetson Orion de Nvidia, un procesador ampliamente utilizado en proyectos de drones comerciales y de aficionados para el reconocimiento de imágenes a bordo.
Un chip de este tipo podría permitir que un dron detecte y rastree objetivos continuamente sin la necesidad de guía humana externa.
Sin embargo, no se ha confirmado públicamente ningún análisis de laboratorio independiente del chip específico dentro del dron Molnia recuperado.
Esta brecha oscurece el origen real del hardware y apunta a una cuestión más amplia de cómo dichos componentes podrían llegar a los fabricantes rusos.
Los componentes COTS complican los controles de exportación
La dependencia rusa de hardware comercial listo para usar, o COTS, expone una brecha persistente en los esfuerzos para hacer cumplir las sanciones internacionales en todo el mundo.
Estos componentes suelen producirse para el mercado civil y, a menudo, llegan a compradores restringidos a través de intermediarios, lo que complica la verificación del uso final a través de fronteras.
Cuando un chip sale de su cadena de suministro original, como el Jetson Orion, a las agencias de control de exportaciones les resulta difícil lograr en la práctica rastrear su destino final.
Los fabricantes rara vez venden directamente en estados autorizados, por lo que un solo chip puede pasar por varios revendedores antes de llegar a su comprador final.
Cada eslabón adicional en esa cadena hace que sea más difícil para los controladores saber dónde termina un procesador.
Esta laguna jurídica significa que los estados autorizados podrían adquirir procesadores avanzados para uso comercial o de aficionados y luego reutilizarlos para el desarrollo de armas.
Un chip diseñado para la cámara de un aficionado a los drones podría, en principio, operar una munición merodeadora.
Para cerrar esta brecha será necesario un seguimiento más estricto de los revendedores y distribuidores en lugar de restricciones a los propios fabricantes.
Los sistemas de control de exportaciones se construyeron originalmente en torno a contratos de defensa grandes y rastreables en lugar de pequeños envíos de productos electrónicos de consumo.
Este desajuste hace que los reguladores retrocedan algunos pasos cuando las piezas comerciales se trasladan a aplicaciones militares.
Mientras los distribuidores enfrenten requisitos de seguimiento más estrictos, podría aparecer hardware similar en armas futuras, independientemente de las sanciones existentes.
Vía Ucrania Pravda